Viendo la vida y la ciudad desde arriba
Hace un tiempo, cuando por fin tuve la oportunidad de comprarme un apartamento, después de mucho tiempo de desearlo, escogí uno que me encantó desde que lo vi, y no necesariamente porque me gustase el interior, sino porque más bien me gustaba lo que podía ver hacia fuera, desde él. Tenía una gran vista. En verdad espectacular, ya que desde un balcón que había en el dormitorio podía ver gran parte de la ciudad. Además desde ahí podía observar también lo que había sido mi anterior casa. Y veía exactamente la habitación que me había pertenecido y que hoy ocupaba mi hermano menor.
Bueno, cuando me mudé y pasé el primer día en mi nuevo inmueble, tan sólo pensaba en pasar todos los momentos en el balcón viendo hacia abajo del edificio, para tratar de imaginar que esos pequeños puntitos que veía moverse bastante lejos eran personas. En realidad me parecía gracioso que se pudieran ver tan pequeños. Pero eso no era todo lo que me llamaba la atención después de todo. El dormitorio que tenía el apartamento era bastante grande, casi más grande que la sala. Esa disposición de los cuartos en el inmueble también era algo que me había atraído para comprarlo finalmente. Creo que me pareció algo inusual, claro después de haber vivido tantos años en un dormitorio pequeño en el que a duras penas cabía un a cama y una que otra cosa más.
Era el cambio radical que significaba ese apartamento lo que me había hecho comprarlo. Ya que no sólo era para mí una mudanza, sino que además simbolizaba un cambio de vida. Es decir, de ahora en adelante miaría para adelante solamente, porque lo que había atrás ya era parte de un pasado remoto. Y no porque fuese malo, más bien era muy bueno, sólo que todo eso me había servido para obtener el trabajo que ahora tenía, y con el cual podía costear el apartamento recién comprado en el que me encuentro hoy. Y por ello quería recordarlo como una etapa buena que me había servido de base para lo que había logrado hasta ahora.
En cierta forma también el haber conseguido ese apartamento con esa vista era algo que representaba un avance más de mis sueños, porque siempre había anhelado poder tener una casa en lo alto de un edifico para poder divisar gran parte de la ciudad, ya que los inmuebles con esta característica siempre me habían parecido muy interesantes, además de inalcanzables, sin embargo ahora por fin poseía uno. De cualquier forma la obtención de ese inmueble seguía significando mucho para mí. Lo había podido empezar a pagar con el primer sueldo de mi nuevo trabajo en una empresa de publicidad y tenía la seguridad de que terminaría de pagarlo más pronto de lo planeado si seguía esmerándome en mi trabajo, tal como venía haciéndolo hasta ahora
Hasta ahora todo había sido bueno en el nuevo apartamento, desde la vista desde arriba hasta el poder encontrarme en general en un apartamento con grandes características. Ello gracias al duro trabajo que realizaba, y a que me había fijado puntos muy claros para mi futuro. El cual ya había llegado y el cual empezaba a disfrutar.
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